Old Faithful, Yellowstone

¿Viajar a Yellowstone este año?

Ayer recibí un email de uno de mis principales proveedores de alojamiento a los parques nacionales de los Estados Unidos. La mayor parte de sus clientes somos agencias de viajes europeas, especializadas en viajes en el Oeste Americano. Lo estando pasando mal, ya que les estamos cancelando casi todas las reservas que habíamos hecho. Mirad si tienen poco trabajo, que ya han empezado a trabajar y enviarnos las tarifas para el año 2021…
Pero en este último email, nos mandaban unos comentarios sobre Yellowstone. El primer parque nacional del mundo, ahora cerrado, abrirá las puertas a mediados de junio. A pesar de que no hay una confirmación oficial a fecha de hoy, nos aseguran que se podrá ir a Yellowstone este verano. Es más, los hoteles estarán «medio abiertos». Esto quiere decir que solo ofrecerán habitaciones en cabañas (cabins en inglés), pero las habitaciones en edificios (lodges) se mantendran cerradas. Los restaurantes también permanecerán cerrados, ofreciendo solo comida sencilla para llevar (estilo bocadillos, etc…), y solo algunas tiendas abrirán, pero con un aforo limitado. En resumen, en Yellowstone, este verano, habrá la mitad de plazas hoteleras disponibles.

Norris Bassin, Yellowstone


Esto ha sido resaltado por mis proveedores, haciéndonos saber que este año acontece una oportunidad única para visitar Yellowstone. En este parque son frecuentes las colas de coches, y allá donde osa aparecer un bisonte, oso, ciervo u otro especimen, se concentran centenares de personas. Yellowstone en verano recibe muchos y muchos visitantes. Pero este año será más bien un Yellowstone de los años 70 del siglo pasado. Y no olvidemos que si hay menos visitantes y aglomeraciones, es más que plausible pensar que las posibilidades de observación de fauna se incrementarán un montón.
Todo ello me ha dejado un poco perplejo.
Conozco hace muchos años a mis proveedores, son una empresa pequeña, muy eficiente, nunca he tenido ningún problema que no hayan sabido resolver profesionalmente. Están, como la inmensa mayoría de las pequeñas empresas del sector turístico, pasando un muy mal momento. Necesitan clientes imperiosamente. Cómo me pasa a mí. Pero al mismo tiempo, da miedo pensar en las posibles consecuencias de vender un viaje al lejano Oeste Americano. No es solo pensando en la salud de los clientes (que ya son adultos y teóricamente ya saben qué pueden y no pueden hacer), sino en la necesidad de parar esta pandemia, restringiendo los viajes. La gran cantidad de datos, a menudo con significados opuestos, sobre la evolución de la pandemia y el efectos del coronavirus, provoca dudas, que añadidos a las necesidades personales de tener ingresos, hace que las decisiones sean muy complicadas.
Cascadas de Yellowstone

Cascadas de Yellowstone


No sé qué haré. Ni siquiera sé si tendré algún cliente deseoso de ir a Yellowstone este verano. Tan solo sé que decidiré en función de cada caso, como creo que en buena fe están haciendo mis proveedores y otras muchas personas. Decidiré en función de la información de la que disponga en cada momento. Y procuraré no juzgar a quién opte por soluciones diferentes a la mía. Solo os puedo desear que tengáis suerte, si os encontráis en cualquier de estos casos, sea cual sea vuestro trabajo.

Compartir:


Este sitio web utiliza cookies para tener la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de dichas galletas y la aceptación de nuestra política de cookies. Pulse el enlace para más información. ACEPTAR

Aviso de cookies